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sábado, 12 de mayo de 2007

El porque de un blog

Acá estamos.
No es casualidad que distintos grupos de gente en estos días hayan coincidido conmigo en lo bueno de crear un blog, aún sin saber bien de que se trataba. Lo que si está claro es que saltaba a la vista que hacia falta un espacio, el patio para jugar, donde poder expresar lo que tantas veces al día pasa por mi cabeza, lo que hablo con los amigos, lo que te deja un golpe en el día...o lo que dé la gana.

Estuve tantas veces tentado...pero estuve también pensando si no había llegado tarde a los blogs. Acá se verá, espero que no.

Ayer, pensando en la viabilidad de mi decisión de empezar, pensaba que volcar...hay tantas cosas. Lo más probable que acá se junten, más que nada, las cosas que me gustan. Pero no escapa la posibilidad que aparezcan otras cosas. Ya me ha pasado que los estados de animo son tan pesados, tan volumetricos, que (cuando he tenido oportunidad) aparecen reflejados en cosas como este espacio. En todo caso prefiero que sea así y no seguir empujando a mis compañeros de tarea hacia el odio demencial contra mí cuando arrastro malhumores producto de variados motivos que van desde el atraso del 44 hasta algún patinazo de Lu en el cole recordado via celu por my beloved wife.

Como sea, llegué hasta acá y estoy con el arremetimiento del entusiasmo de lo nuevo.

De a poco lo iremos completando, regulando, piloteando bah.

No quiero cerrar esta intro sin dejar de mencionar que también si llegué hasta acá fue por Cual es?, por Lola, por Camisay, por las libretitas que aún me acompañan y que recibirán su justa actualización tecnológica, por cosas que no deben perderse, por lo que quiero a Lu, porque si no escribo hay cosas tain insólitas que si las cuento y no me creen, vuelvo acá y me refresco para ver si exagero o no, por el rock que me acompaña desde siempre, por las bicis y lo que ellas arrastran y por otras cuantas cosas más que ahora no me salen.

Acá estoy, que no es poco.